Inspirada en las coloridas y brillantes estaciones de París, la Estación de Chamberí fue inaugurada en 1919 como parte de la primera línea de metro de Madrid. En 1966 dejó de utilizarse y permaneció abandonada hasta la actualidad.

Con el paso de los años los trenes se fueron alargando y las estaciones se adecuaron a su nuevo tamaño, pero la de Chamberí no pudo ser ampliada al encontrarse en una curva, por lo que en 1966 dejó de funcionar y cerró sus puertas.

Tras pasar varias décadas en el abandono, la estación abrió sus polvorientas puertas de nuevo en el año 2008 como parte del proyecto Andén 0, y desde entonces no ha dejado de transportar a sus visitantes en el tiempo.

Un paseo por el pasado

Tras pasar por los tornos y recorrer los pasillos de azulejos hasta el andén os encontraréis en un sorprendente espacio en el que el tiempo parece no haber pasado. Aún se conservan los antiguos carteles publicitarios de cerámica de la época, además de las taquillas, el mobiliario y numerosos elementos originales.

Los trenes de la línea 1 atraviesan la Estación de Chamberí a gran velocidad como si fuera una estación fantasma, por lo que al realizar el trayecto entre Bilbao e Iglesia es difícil percatarse de que se está pasando por allí.

Horario

Jueves: de 10:00 a 13:00 horas.
Viernes: de 11:00 a 19:00 horas.
Sábados y domingos: de 11:00 a 15:00 horas.
Hay visitas cada hora en punto.

Precio

Entrada gratuita.

Transporte

Metro: Alonso Martínez (líneas 4, 5 y 10), Bilbao (líneas 1 y 4), Iglesia (línea 1).
Autobús: líneas 3, 40 y 147.